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Las 12 caras de Doñana

Como ya os hemos informado en alguna otra página de nuestra web, la naturaleza de Doñana es muy diversa y las condiciones atmosféricas a lo largo del año van moldeando esa diversidad para construir un complejo mosaico de ecosistemas y paisajes cuyo aspecto y composición varía enormemente dependiendo de la época del año en la que visitéis la zona. Es por esto por lo que a menudo se habla de las cuatro Doñanas, una por cada estación.

Si estas pensando en visitar Doñana, a continuación encontrarás información sobre cómo es probable que te la a encuentres o qué puedes esperar ver en una época del año determinada. Todas las estaciones tienen su identidad y su atractivo y eso es lo que hemos intentado contarte a continuación. Pero recuerda que el clima es impredecible muchas veces y muy variable de un año a otro; lo que leerás a continuación es sólo una aproximación a la enorme variabilidad de la naturaleza de Doñana. Para información más actualizada puede consultar los informes periódicos que mostramos en la portada.

 
Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio
Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre


Septiembre                                                                                                                                   

La marisma espera reseca la llegada de las primeras lluvias. La mayor actividad de la avifauna se concentra en la amplia extensión de arrozales que se extiende al noroeste de las zonas protegidas, por lo que no deberían pasarse por alto en una buena jornada de observación de aves en la región, o para cualquiera que quiera hacerse una idea de lo que en la época estival es Doñana, un concepto que va mucho más allá de las zonas actualmente protegidas o catalogadas como tal en la comarca.  La migración otoñal o postnupcial, como se la llama en términos ornitológicos, está en pleno desarrollo durante este mes.

Las “tablas” de arroz han estado inundadas desde Mayo y 4 meses después una miríada de larvas de libélulas y otros insectos, ranas, peces y toneladas de cangrejo rojo americano pululan en sus aguas convirtiendo la zona en una formidable despensa y un excelente refugio a miles de aves, entre las que destacan por su número, espectacularidad o rareza la Cigüeña Blanca, las primeras Cigüeñas Negras, Morito, Garza Real, Garcilla Cangrejera, Martinete, Avetoro, Flamenco, Aguilucho Lagunero, Calamón, las últimas Garzas Imperiales y Canasteras y un buen número de limícolas en paso. 

Los mamíferos se acercan a los pocos puntos de agua que aun quedan en los bosques y a la vera, la franja que discurre a todo lo largo de la zona de contacto entre la marisma y las arenas de dunas y cotos, que se mantiene húmeda incluso en verano. Comienza la berrea, la época de celo del Ciervo. 

El Caño Guadiamar suele ser el único punto de la marisma donde aun puede que quede algo de agua, así que suele ser un buen lugar para la observación de aves como Flamenco, Espátula, las primeras Cigüeñas Negras y Garcetas Grandes, Aguilucho Lagunero, Avoceta, Aguja Colinegra, Canasteras y otros limícolas. Los Combatientes vuelven luciendo todavía parte de su vistoso plumaje de cortejo en forma de gorgueras y cabezas de muy diferentes tonos. 

Aún es posible observar en los alcornocales los últimos Milanos Negros, Águilas Calzadas, Chotacabras Pardos, Abejarucos, Alcaudones Comunes y Oropéndolas

Es el mes de aves de paso como las Carracas, Collalbas, Papamoscas, Colirrojos Reales, Tarabillas Norteñas, Vencejos Reales, currucas de varias especies, Mosquiteros Musicales. Las Lavanderas Boyeras y los Aviones Comunes y Zapadores comienzan a reunirse en grandes grupos para preparar la partida. 

Es un buen mes para la observación de la Ganga Común. La sequía que domina en la marisma las hace desplazarse diariamente a las pocas áreas inundadas, como el Caño Guadiamar. No se hace difícil oír llegar a los grupos desde el puente sobre el Caño y verlas pasar con su rápido batir de alas por encima de nuestras cabezas o verlas levantarse o posarse en los cercanos campos de cereal donde se alimentan. 

Normalmente las temperaturas siguen altas por lo que se aconseja comenzar el día al amanecer y huir del calor del mediodía.

 

Octubre                                                                                                                                        

Es el mes en el que normalmente vienen las primeras lluvias, y con ellas miles de anátidas, Grullas, limícolas y ánsares llegan a su destino final después de un largo viaje desde del norte de Europa. Su número y momento de la llegada es muy variable, estando en relación directa con las condiciones climáticas del continente. Un ejemplo, en el otoño del  2006 las grullas, gansos y otras anátidas retrasaron su llegada sobre un mes y lo hicieron en mucho menor número de lo habitual, el suave invierno europeo tuvo la culpa. 

Comienza la recolección en los campos de arroz, un acontecimiento que atrae a cientos de miles de aves, enormes grupos de Cigüeñas Blancas, Cigüeñas Negras, Moritos, Gaviotas y Gansos se arremolina sobre los campos recién recolectados y se desplazan de unos a otros en enormes nubes. Otras muchas especies de zancudas, incluyendo a las últimas Garzas Imperiales, Garcillas Cangrejeras y limícolas aprovechan el alimento fácil que ofrece la zona. Los arrozales se convierten durante varias semanas una de las zonas más atractivas de Doñana. 

Es posible ver sobre la marisma a los últimos Aguiluchos Cenizos, Tarabillas norteñas, Lavanderas Boyeras y Collalbas Grises, Bisbitas Campestres, Águilas Pescadoras y Culebreras  y en los bosques todavía se pueden ver algunos Papamoscas y Águilas Calzadas, en paso. En el entorno de El Rocío no es raro ver todavía bandos de Golondrinas Comunes y sobre todo de Aviones Comunes

Los Milanos Reales, Aguiluchos Laguneros, Halcones Peregrinos, Garcetas Grandes, Bisbitas Comunes, Lavanderas Blancas y Colirrojos Tizones, empiezan a hacerse comunes. Con un poco de suerte se pueden ver los primeros Sisones, los primeros grupos de Alcaravanes y los primeros Chorlitos Dorados también suelen aparecer sobre los campos de cereal recién plantados. 

Las Terreras Comunes se hacen muy raras lo cual facilita, a los no acostumbrados a la tarea, la identificación de sus cercanos parientes las Terreras Marismeñas. Sin embargo la llegada de las Bisbitas Comunes lo dificulta de nuevo. Así es el juego de la ornitología ahí afuera. 

Los avistamientos de ejemplares de Águila Imperial Ibérica son abundantes durante el mes de octubre, especialmente de individuos jóvenes. El Buitre Leonado tampoco es raro de observar calentándose  al sol sobre  algún viejo alcornoque durante las primeras horas de la mañana, arremolinándose en grupos en torno a los restos de alguna res  o  cicleando alto en el cielo sobre la marisma a partir del mediodía . Los suelos arenosos húmedos de la Raya Real ofrecen buenos rastros de nuestro mamífero más famoso, el Lince Ibérico, y otras especies como el Tejón, el Zorro o el Meloncillo

La reseca arcilla de la marisma comienza a desparecer bajo un ligero manto de agua, las zonas más elevadas de la Marisma Gallega verdean igual que los prados bajo los pinares y en los claros. La Mandrágora (Mandrágora autumnalis) abre sus flores azuladas, y la Cebollas Albarranas (Urginea maritima) sus racimos de flores blancas, en los bordes de los caminos. Las primeras Campanillas de Otoño (Leucojum autumnale), Quitameriendas (Croccus sp.) y Narcisos de Papel (Narcissus papyraceus) aparecen en los bosques. Las Perdices pastan en grandes grupos y los Gamos se dedican a sus tareas reproductivas. Los machos intentan retener a su harén de hembras o yacen exhaustos entre el matorral de almajos. Las mariposas y las libélulas abundan todavía en marismas, arrozales y prados. 

El sonido casi mágico de los grupos de Ánsares volando en la madrugada sobre la aldea de El Rocío nos hace conscientes de la llegada de una nueva estación. Ver sus incontables bandos pasar sobre el marisma volando en dirección a los campos de arroz al amanecer es un espectáculo que el visitante de Doñana tampoco debería perderse.

 

Noviembre                                                                                                                                   

La actividad se hace frenética en el entorno de los arrozales. Miles de gaviotas, zancudas, anátidas entre los que destacan grupos de cientos de Tarros Blancos, miles de Gaviotas Reidoras y Sombrías  y limícolas se concentran en los campos recién cosechados o recién arados. El Martín Pescador es otra de las especies que vuelve a la zona para invernar y se llegan a hacer muy comunes durante el invierno. Es conveniente echar un vistazo a los numerosos bandos de gorriones que se adueñan de la zona en busca del abundante Gorrión Moruno y del más escaso Gorrión Molinero, que se reúnen en enormes grupos mixtos junto con su pariente rural el Gorrión Común

Los primeros Pechiazules, Gorriones Chillones, Esmerejones, Lechuzas Campestres y Escribanos Palustres aparecen en las marismas y los carrizales. El Pájaro Moscón también suele volver a dejarse ver en los carrizales y eneales del Caño Guadiamar. Porrones Moñudos suelen ser avistados cada año aunque en bajo número en algunas lagunas del entorno. Los bandos mixtos de Calandrias y Alondras cubren literalmente los campos de cereal al norte del parque nacional, a veces acompañadas de grandes grupos de Trigueros. El grueso de Ánsares (en torno a los 50.000 - 70.000) y otras anátidas y varios miles de Grullas llegan a Doñana empujados por las bajas temperaturas del norte. 

Muchos miles de Agujas Colinegras se concentran en grandes grupos que ejecutan danzas con una bella coreografía sobre los cielos de arrozales y marismas; sin duda uno de los mejores espectáculos que nos ofrece el invierno en una Doñana que no tiene nada que envidiar a ninguna de las más importantes zonas húmedas del mundo. 

Algunos individuos rezagados de Águila Pescadora, Calzada y Culebrera, Garza Imperial, Callaba Gris, Avión Común y Golondrina Común atraviesan aun las marismas  y bosques del Parque. 

Los Mosquiteros Musicales y los Papamoscas dan paso a una miríada de Mosquiteros Comunes y Petirrojos. Los primeros pasan más desapercibidos, pero los segundos inundan el bosque con sus reclamos. Los Colirrojos Tizones abundan por doquier y colonizan los tejados y balcones de la aldea de El Rocío.

Los días frescos pero soleados se alternan con días grises y lluviosos que transforman Doñana pero no la desprenden en absoluto de su belleza, sólo cambian el decorado de un bonito espectáculo.

 

Diciembre                                                                                                                                     

La marisma suele inundarse completamente en esta época del año. Son pocas las tierras que asoman en la inmensa extensión de la Marisma de Hinojos en el Parque Nacional, y aquellas que lo hacen se cubren de enormes bandos de Ánsares, Avefrías, Agujas Colinegras, Combatientes y Chorlitos Dorados. Densos bandos de Chorlitejos Grande y Chico ejecutan sus piruetas en la lejanía. Los Archibebes Comunes, Claro y Oscuro también abundan en las aguas someras. La lámina de agua se extiende hasta el horizonte donde se recorta la silueta de las dunas móviles del sur del Parque. 

La más madrugadora de las especies reproductoras procedentes de África hace su aparición en Veta Zorrera y los márgenes del Alcornocal de Matasgordas: el Críalo. Los más tempranos avistamientos de esta especie se producen normalmente en Doñana en las primeras semanas de este mes. En días soleados de años lluviosos las Buhos Campestres suelen ofrecer buenas oportunidades entre los almajos a lo largo de las márgenes de los canales convenientemente orientados al sol. 

Debido al encharcamiento de la mayor parte de las marismas, la Terrera Marismeña nos ofrece buenas oportunidades a lo largo de los muros que la atraviesan. 

En años fríos no es raro encontrar al Picogordo en las zonas boscosas semiabiertas y con un poco de suerte al Acentor Alpino en zonas de vegetación palustre más densa. 

Algunos ejemplares de Águila Calzada suelen invernar en el entorno del Brazo del Este y avistamientos de Águila Pescadora tampoco son raros durante el invierno sobrevolando algunos caños de la marisma. 

Jilgueros, Verdecillos, Verderones y Pardillos hace ya mucho que abandonaron sus zonas de cría y ahora están de vuelta en las tierras abiertas de la marisma, donde se desplazan en bandos a menudo mixtos alimentándose de las semillas de las resecas matas de cardos. 

La Paloma Torcaz se ha agrupado durante las últimas semanas para formar ahora enormes bandadas que sobrevuelan los márgenes del alcornocal y la marisca seca adyacente. Los Estorninos Negros y Pintos también hacen lo propio decorando los cielos de la marisma con sus acrobacias al atardecer.

En los arrozales se han terminado prácticamente las labores de y sólo algún tractor aislado "fangueando" en algún campo.

 

Enero                                                                                                                                            

La media de las máximas no supera los 15º en este mes, que es normalmente uno de los más fríos del año en Doñana, mientras que la media de las mínimas suele estar por debajo de los 5º. Las heladas no son abundantes pero tampoco raras. 

Las primeras Golondrinas Comunes comienzan a volver de sus zonas de invernada en África durante los primeros días del mes y se dejan ver en pequeños grupos atravesando las marismas. Los Aviones suelen aparecer algo más tarde y a estos los seguirán los Vencejos.

El Avetoro ha ido incrementando lentamente sus poblaciones en los últimos 10 años y es durante el invierno cuando se deja ver más por los carrizales  del perímetro del Parque y los arrozales. En esta época del año no encuentra refugio en una marisma que se ha convertido en una especie de mar interior sin apenas vegetación. 

Los Críalos incrementan sus números hasta hacerse comunes en algunos tramos del recorrido hacia Jose A. Valverde. El Zampullín Cuellinegro es común ahora en lugares como el Lucio de El Lobo o el Caño Guadiamar y las Gangas se reúnen en grupos de varias decenas o incluso cientos dejándose ver a veces fácilmente en vuelo. 

Deteniéndose un poco a observar los grupos de Ánsares Comunes, con un poco de suerte, se pueden encontrar mezclados con ellos a otras especies de grandes anátidas como el Tarro Blanco, Tarro Canelo, Barnacla Canadiense, Barnacla Cariblanca, Ganso Nival, Ánsar Campestre, Ánsar Careto Chico  y Grande

El Águila Moteada y el Águila Pomerana son visitantes escasos pero habituales en inviernos fríos, aunque los súper expertos suelen tener dificultades para realizar la identificación exacta habiéndose llegado incluso a hablar de individuos híbridos. 

Las especies de anátidas de pequeño tamaño observables son numerosas: Ánade Real, Ánade Friso, Ánade Rabudo, Ánade Silbón, Pato Cuchara, Cerceta Común. Entre los buceadores destacan: Pato Colorado, Porrón Común y Negrón Común en la franja marina cercana a la costa.

En las cercanas Marismas de Odiel no es raro encontrar algunas Alcas, Serretas, Paiños, Pardelas, Alcatraces y Págalos, especialmente si se adentra uno a lo largo del espigón que lleva al faro. La Gaviota de Audouin es otra  de las especies propias de las playas arenosas en Odiel. Los Zarapitos, Vuelvepiedras, Agujas Colipintas, Ostreros, Correlimos, Chorlitejos y Archibebes son abundantes. Esta es una zona especialmente buena para aves durante el invierno.

Comienza el periodo de celo y cortejo de especies tan emblemáticas de Doñana como el Lince Ibérico y el Águila Imperial. Es una buena época para intentar la observación del felino mas amenazado del mundo ya que a esto hay que sumar el que las hembras estén todavía finalizando el periodo de cría de sus cachorros del año anterior.

 

Febrero                                                                                                                                         

Febrero es época de grandes cambios, aunque graduales. Las condiciones climáticas tienen de nuevo mucho que ver en el calendario de los acontecimientos. Es un mes interesante porque suele ofrecer la oportunidad de observar a la mayoría de las especies invernantes y a la vez brinda las primeras ocasiones de ver a algunas de las especies reproductoras recién llegadas del continente africano. 

Las Cigüeñas Negras, Garcetas Grandes, Grullas, Gansos, Halcones Peregrinos, Esmerejones, Aguiluchos Pálidos, Búhos Campestres, Críalos, Escribanos Palustres, Pechiazules, Lavanderas Blancas, siguen en la zona preparando su vuelta al norte, haciendo cada vez más escasos conforme avanza el mes. El Chorlito Carambolo también puede dejarse ver en pequeños grupos en los márgenes de la marisma o en los campos baldíos al norte del Parque. 

Por otro lado los primeros individuos de especies como el Alimoche, Águila Pescadora, Águila Culebrera, Águila Calzada, y Cernícalo Primilla empiezan a volver de Africa. El Milano Negro no pierde el tiempo, los primeros que llegan en seguida comienzan a tomar posesión y restaurar los nidos del año pasado en su afán por atraer a las hembras. El Cárabo ya está inmerso también en sus tempranas tareas reproductivas.

Las primeras Garzas Imperiales, Cercetas Pardillas y Carretonas, Carriceros y Golondrinas Dáuricas también comienzan a hacer su aparición hacia finales de mes. Es entonces cuando suelen verse los grandes bandos de Grullas y Gansos abandonando la zona en dirección norte hacia sus zonas de cría. Un bonito espectáculo.

Comienza las puestas de huevos del Águila Imperial Ibérica. Suele incubar entre 2 y 4 huevos pero no es raro que, en años de escasez, sobreviva sólo uno de los 2 o 3 pollos que nacen. En el año 2007 se han criado en Doñana un total de 8 pollos.

 

Marzo                                                                                                                                            

Bosques y marismas explotan en una preciosa sinfonía de color a la par que las temperaturas comienzan a subir. El verde de la castañuela que tapiza la marisma se empieza a manchar aquí y allí con el blanco de las pequeñas flores flotantes de los ranúnculos acuáticos. Las flores de las orquídeas, lirios, geranios silvestres, jaras y otros matorrales decoran sotobosques, prados y vetas. Especies endémicas como la Linaria tursica o tan atractivas como la Pinguicula lusitanica comienzan su fluoración también en Marzo.

Las especies que han pasado el invierno en latitudes meridionales entran en la fase principal de su migración. Algunas como las Cercetas Carretonas, las Águilas Culebreras y Pescadoras, el Gavilán, la Collalba Gris, el Vencejo Real,  los Aviones Zapadores y un gran número de especies de limícolas sólo utilizaran Doñana como zona de paso donde tomar un descanso y reponer fuerzas para continuar su viaje hacía zonas más septentrionales de Europa. 

Un buen número de individuos de otras especies como la Garcilla Cangrejera, la Garza Imperial, el Martinete, el Águila Calzada, el Aguilucho Cenizo, el Cernícalo Primilla (pueden verse grandes bandos de cientos de ellos concentrados en zonas como Veta de Alí), el Cuco, el Torcecuellos, las Canasteras, el Alcaudón Común, los Abejarucos, Zarceros, Carriceros, Ruiseñores, Currucas Carrasqueñas y las Terreras Comunes, entre otros, utilizaran Doñana y su entorno como zona de cría. Los Críalos comienzan a escasear en la zona.

La colonia de cría de ardeidos del centro de visitantes de Jose Antonio Valverde se va poblando lentamente con la llegada de los primeros bandos de Moritos y garzas, que comienzan a escoger sitio entre las eneas y tarajes. También es un buen mes para acercarse a las estepas de Castro Verde en Portugal para observar Sisones y Avutardas en pleno cortejo nupcial o a la Reserva Natural de la Dehesa de Abajo para ver una de las mayores colonias de Cigüeña Blanca sobre árboles de España..

Las perdices se mueven ahora en pares a lo largo del borde del bosque, los primeros rastros de serpientes zigzaguean en los caminos arenosos y las primeras trampas de hormiga león decoran sus márgenes. Los Ciervos pierden sus cuernas y los Milanos Negros invaden los bosques y se muestran muy activos en sus tareas reproductivas. 

Los primeros cachorros de Lince Ibérico nacen en viejos troncos huecos de alcornoque o en el interior de un lentisco en algún lugar apartado del bosque. Su número oscila de 1 a 3, pero al igual que ocurre con el Águila Imperial, no es raro que se produzcan fenómenos de cainismo, por los cuales algunos cachorros mueren durante peleas con sus hermanos.

 

Abril                                                                                                                                               

Este es uno de los meses preferidos por los aficionados a la ornitología, de ahí que es especialmente necesario reservar con suficiente antelación para visitar el Parque utilizando nuestros servicios o los de cualquiera de las empresas autorizadas. 

Todavía es posible ver en las marismas los últimos Ánsares y Grullas, Cigüeñas Negras, Garcetas Grandes, Aguiluchos Pálidos, Halcones Peregrinos y una variada representación de limícolas. Todos han pasado los últimos meses en Doñana y están listos para emprender la migración de vuelta a sus zonas de cría en el norte de Europa. Las últimas Águilas Culebreras y Pescadoras continúan atravesando Doñana en su viaje hacia el norte. Las últimas Cercetas Carretonas en paso en los lucios y caños y las últimas Tarabillas Norteñas y Collalbas Grises también se dejan ver en las vallas que ordenan el uso ganadero de las marismas. Con algo de suerte todavía también es posible ver algún Críalo adulto enzarzado en sus habituales disputas con sus principales huéspedes, las Urracas. 

Para nosotros,  los guías del Parque aficionados a la ornitología, es una bonita época porque cada día podemos añadir a la lista una o varias especies nuevas de vuelta de Africa. Grandes bandos de miles de Aviones Zapadores se concentran durante días en ciertos puntos de la marisma mientras que los Vencejos Comunes y Pálidos se esparcen por los cielos azules de la gran extensión encharcada. 

Las Garcillas Cangrejeras, Garzas Imperiales y Avetorillos empiezan a hacerse comunes en torno al Caño Guadiamar y a lucir sus mejores galas. Miles de ardeidos se arremolinan en la colonia cercana junto al centro de visitantes de J.A. Valverde para preparar sus nidos y empollar los primeros huevos. Los Aguiluchos Cenizos también están de vuelta, al igual que los Cernícalos Primillas, Tórtolas Comunes, Collalbas Rubias, Zarceros Pálidos y Comunes, Carriceros, Currucas Zarceras y Carrasqueñas, Lavanderas Boyeras, Chotacabras Gris, Cucos, Abejarucos y Oropéndolas. Hacia finales del mes llegan los primeros Alzacolas que se instalan en las huertas de Bollullos y Almonte. 

Durante unas semanas también podemos disfrutar de especies como la Carraca, Fumarel Común, Bisbita Campestre, Curruca Mosquitera, Mosquitero Musical, Carricerín Común y Escribanos de varias especies que atraviesan Doñana en su camino hacia latitudes más septentrionales. En algunos casos unas decenas de kilómetros basta para encontrarlos en sus zonas de cría. 

Es también un buen mes para intentar especies tan esquivas como las Polluelas Chica, Bastarda y Pintoja, cuyos números aumentan sensiblemente durante la época de migración, en lugares como el Brazo de la Torre o el Brazo del Este. Y con algo más de suerte puede observarse a otras poco habituales como el Roquero Rojo o la Curruca Mirlona en paso. 

Los primeros pollos de Águila Imperial eclosionan en los nidos y se producen los primeros avistamientos de los cachorros de Lince Ibérico junto a sus madres. Desafortunadamente no hay manera de asegurar el espectáculo, es pura cuestión de suerte. Como yo siempre digo, si los viéramos todos los días no sería tan emocionante.

 

Mayo                                                                                                                                              

Sin duda uno de los mejores meses el año para la observación de aves en Doñana. La afluencia de visitantes especializados no es tan numerosa, las temperaturas son mejores y la probabilidad de lluvias mucho más baja; todo esto hace que, en años de pluviometría normal, Mayo sea probablemente el mejor para visitar Doñana, aunque hay que estar pendiente de no coincidir con la celebración de la Romería del Rocío cuando la organización de visitas organizadas al Parque se suspende y es complicado desplazarse por la zona en coche así como conseguir alojamiento si no es a un precio desorbitado. 

Sigue siendo posible observar numerosas especies de limícolas todavía en paso, al igual que las últimas Águilas Culebreras, Cigüeñas Negras (jóvenes normalmente), Cercetas Carretonas, Papamoscas Grises y Tarabillas Norteñas

Es en Mayo cuando tienen lugar el grueso de las actividades reproductivas en Doñana y la colonia de cría de Jose Antonio Valverde es una algarabía de graznidos y cantos con un constante ir y venir de aves. Las vistas de la colonia desde el interior del centro de visitantes son de documental, convirtiéndose en una de las experiencias más interesantes en Doñana a lo largo del año. 

Los pinares de Coto del Rey y los alcornocales de Matasgordas también bullen con la actividad reproductiva de Milanos Negros, Águilas Calzadas y ya es posible ver los primeros pollos en los nidos, no son más que pequeñas bolas de pluma blanca pero en pocas semanas estarán ejercitando su técnica de vuelo por los cielos del bosque.  

Las Carracas y Oropéndolas continúan pasando por Doñana al igual que el Vencejo Real y especies como el Martinete, el Avetorillo, la Garcilla Cangrejera, la Garza Imperial, la Cerceta Pardilla, el Cuco, el Alzacolas, el Ruiseñor, la Canastera o la Pagaza Piconegra y el Fumarel Cariblanco comienzan a aumentar sus números claramente. La Malvasía Cariblanca se esta convirtiendo en un visitante habitual los últimos años de lugares como el Caño Guadiamar o la laguna de la Dehesa de Abajo. 

Otras especies como el Zampullín Chico, Zampullín Cuellinegro, Somormujo Lavanco, Pato Colorado, Cerceta Pardilla, Avoceta, Cigüeñuela, Calamón, Focha Cornuda, Carricero Tordal y Común, Buscarla Unicolor, Golondrina Dáurica, Terrera Común, Lavandera Boyera y Chochín se hacen muy comunes o aumentan sus posibilidades de observación en los caños y lagunas y marismas. 

En los bosques y prados otras especies como el Abejaruco, Alcaudón Común, Chotacabras Pardo, Alzacolas, Ruiseñor Común y los Zarceros se hacen también habituales. En las marismas la Ganga Común comienza su reproducción.

Es el mes en el que comienza el proceso de encharcamiento de los arrozales. Garcillas, Garcetas, Cigüeñuelas, Pagazas Piconegras y Fumareles Cariblancos suelen ser los primeros en llegar para alimentarse de los pequeños insectos que huyen de la inundación.

 

Junio                                                                                                                                             

La estación seca comienza, las lluvias se hacen inusuales y en la marisma comienzan a dominar las zonas secas sobre las inundadas. La castañuela y el bayunco amarillean y los prados y herbazales cambian el verde por los tonos ocres. En años húmedos el proceso se retrasa pero la imparable subida de las temperaturas terminará por darle a Doñana su reseco y polvoriento ambiente veraniego. El Jaguarzo, la jara de floración más tardía continua, decorando de amarillo el monte blanco. 

Los jóvenes de Águilas Culebreras nacidos en la región comienzan a dejarse ver por Doñana durante sus viajes de exploración previos a la marcha. También comienzan a verse las primeras Águilas Pescadoras en dispersión en lugares como Cantarita, donde tampoco es raro ver Gaviotas Picofinas de la cercana colonia de Sanlúcar de Barrameda buscando alimento. Los pollos de Águila Imperial han cambiado su inicial plumón blanco por un plumaje pardo amarillento y su tamaño ha aumentado considerablemente. 

Los Fumareles Cariblancos siguen siendo comunes en las zonas encharcadas de la marisma como el Caño Guadiamar o la Madre de las Marismas en El Rocío, donde puede que todavía continúen alimentado a los pollos más tardíos. Las Pagazas Piconegras y los Charrancitos también se siguen viendo sobrevolando la marisma. La Pagaza Piquirroja también es fácilmente observable en lugares como la desembocadura del Guadaíra en el Guadalquivir, especialmente en marea baja cuando cientos de gaviotas y limícolas se reúnen en los bancos arenosos. Los primeros Fumareles Comunes jóvenes llegados del norte también aparecen en diversos lugares de la marisma. 

Los Críalos jóvenes, con sus negros copetes y rojizas primarias comienzan a tener problemas con sus padres adoptivos y sus vecinos y no es raro verlos siendo perseguidos por las Urracas. Sus padres genéticos, que no reales, los adultos de Críalos, hace tiempo que dejaron de verse por la zona. Las Canasteras también continúan alimentando a sus pollos, ya bastante crecidos. En el entorno de la colonia de las Lagunas de la FAO las Garzas Imperiales, Garcillas Cangrejeras y Bueyeras, Garcetas Comunes y Moritos también continúan con sus tareas de atención a los pollos más tardíos. 

Algunas Garcetas Grandes que han decidido quedarse son todavía observables en torno a la colonia, todos esperamos que alguno de estos años sus intentos de cría en Doñana prosperen. Algún joven de Cigüeña Negra que todavía no ha dejado la zona también puede observarse a lo largo del Caño Guadiamar. 

La Cerceta Pardilla continúa su precaria supervivencia en Doñana. Su tardía reproducción sufre los efectos del Cambio Climático de manera que la marisma no ofrece las condiciones adecuadas hacia el final de la primavera, que es cuando esta especie entra en fase reproductora. Esta ave es utilizada por la administración del Parque como claro ejemplo de los efectos adversos del calentamiento global sobre los ecosistemas y sus especies. 

No olviden comprobar las fechas de la Romería del Rocío, ya que varía bastante dependiendo del año y no es raro que se celebre en el mes de Junio. Otro evento que tiene lugar cada 26 de Junio es el llamado “Saca de las Yeguas” durante el cual los ganaderos entran a la marisma del Parque y reúnen a sus yeguas en pequeñas manadas que ellos llaman tropas. Sobre el mediodía pasan por El Rocío en su camino hacia la feria de ganado de Almonte. También hay algo que ocurre invariablemente el día 13 de este mes cada año, y esto es que cumplo un año más.

 

Julio                                                                                                                                               

 

 

Agosto