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2007 -
AGOSTO 22
Colonias de humanos, aves de paso y pajareros perdidos
No
muchos turistas extranjeros vienen a Doñana en la estación veraniega y
aquellos que lo hacen no vienen normalmente para hacer actividades de
observación de aves normalmente. Durante la estación seca no son los
bosques y las marismas los lugares más visitados de Doñana, sino sus
playas. Miles de veraneantes españoles encuentran en las playas vírgenes
de Doñana un lugar perfecto para descansar y relajarse durante unos
días, y la mayoría se concentran en la "colonia" costera
llamada Matalascañas, 15km al sur de
El Rocío.
Si estas planeando
visitar la zona en Agosto o Septiembre para a visitar el parque yo te
recomendaría escoger
tu alojamiento en El Rocío y reservar para hacer ambas visitas
organizadas, la norte y la sur. La ruta sur, que discurre a lo largo de
las playas, dunas móviles y bosques ofrece incluso en verano bonitos
paisajes y buenos avistamientos de de mamíferos. Nuestras
excursiones a los bosques y marismas del norte le ofrecerá la
posibilidad de ver a el Lince Ibérico y un buen número de especies de
aves tanto residentes como en paso. Las resecas marismas se parecen
ahora más a un desierto que a cualquier otra cosa y sólo algunos
Aláudidos y Gangas sobreviven en estas duras condiciones, incluso
en este suave verano que estamos teniendo este año.
La
migración ya ha comenzado. Bueno, en realidad los
Milanos Negros de Doñana desaparecieron de nuestros
bosques y marismas hace ya varias semanas pero ahora vemos bastantes de
nuevo procedentes de zonas norteñas y atravesando nuestro territorio
junto con las primeras Águilas Culebreras.
Un buen número de Águilas Calzadas
permanecen todavía con nosotros o están ya en paso junto con los
Zarceros Comunes y las Collalbas Grises.
Las Currucas Tomilleras se han dejado ver
muy bien durante las últimas semanas a lo largo de las pistas que
atraviesan las Marismas de Hinojos. Las Garza Imperiales,
Martinetes y Garcillas Cangrejeras
son todavía visibles a lo largo del Caño Guadiamar y pequeños bandos de
Moritos vuelan a menudo sobre él. Las
Espátulas, Flamencos,
Calamones, Avocetas,
y Garcetas también se concentran a lo
largo del Caño. Ya estamos viendo los primeros bandos de pequeños
limícolas como Andarríos Chico y
Grande, Agujas Colinegras,
Archibebes Comunes
y Claros, Chorlitejos
Grandes y Chicos.
Pero sin ninguna duda,
durante la estación seca, los mejores lugares para la observación de
aves están en los arrozales al norte del Parque Nacional y en las
marismas mareales de Cádiz and Huelva. La mayoría de las
Garzas, Garcetas,
Flamencos, Moritos,
Cigüeñas,
patos, Fochas y limícolas se han
trasladado a estas zonas. Las Canasteras,
Fumareles Cariblancos y Pagazas
Piconegras son todavía comunes en los vastos campos
inundados de los arrozales alrededor de Isla Mayor. Las restricciones de
agua han reducido en un 50% las habituales 35.000 has. pero aun así hay
mucho terreno para explorara. Como de costumbre hay dos opciones: o eres
un experto explorador de territorios desconocidos y no te pierdes
fácilmente, incluso aunque no tengas un mapa detallado de la zona, o
buscas a alguien que te guíe a través de la complicada red de pistas que
atraviesan esta enorme zona llana. Ambas opciones me suenan bien, ambas
pueden proporcionarte aventura y diversión.
JUNIO
25
Los
arrozales: el oasis veraniego de
Doñana
Si tienes
previsto visitar la zona este verano, supongo que te apetecerá dar un
paseo por el parque nacional. Empezaré contándote que has elegido la
mejor época para disfrutar de sus playas y su sol, pero también te diré
que no vas a encontrar el Parque Nacional en su mejor momento. Casi dos
tercios de la superficie del parque están ocupados por marismas y otras
zonas húmedas; zonas que, en su mayor parte, se secan en verano. Un buen
número de las aves de Doñana cambian de lugar de residencia durante unos
meses. Los bosques y sus animales también se resienten por la escasez de
agua y las altas temperaturas, la actividad de los mamíferos se concentra en las
horas del día con temperaturas más suaves, esto es al atardecer y
especialmente al amanecer. De manera que te recomendamos que escojas la
mañana para tu salida al parque.
Aun con todo, sería una
pena que no empleares unas horas de tus vacaciones para visitar una de
las zonas protegidas más valiosas de Europa. Si te decides por nuestra
propuesta, te mostraremos los bosques y marismas del norte del Parque
Nacional durante unas 5 horas, en grupitos pequeños de hasta 8 personas,
en vehículos todo terreno y con prismáticos para cada participante.
Además incluiremos en nuestro recorrido una muestra de las zonas que
mantienen más actividad durante el verano: los arrozales. Allí
pasan la estación seca muchas de nuestras aves residentes, que
encuentran en esta amplia extensión de campos encharcados el refugio y
la comida que necesitan.
La Madre de las
Marismas junto a la Aldea de El Rocío, donde comienza nuestra
excursión, todavía muestra un aspecto inmejorable. Al ser una de las
últimas zonas inundadas de la marisma, se ha convertido en refugio para
un buen número de aves de la región, incluyendo flamencos, espátulas,
garzas, patos y limícolas. Los Milanos Negros también sobrevuelan este
extremo occidental de las Marismas del Guadalquivir en busca de algún
polluelo rezagado en campo abierto. Desde el paseo junto a la Ermita de
El Rocío también es posible contemplar por la mañana temprano algunos
ciervos y gamos pastando en la orilla de la laguna, además de los
tradicionales vacas y caballos marismeños.
Una vez atravesado el
Puente del Ajolí, la última parada para los peregrinos antes de llegar a
su destino, nos adentramos en la zona restringida del Parque Nacional.
Las arenas dificultan el trayecto a lo largo del camino rociero de la
Raya Real, que nos conduce a través de los pinares hasta las
marismas. Aquí son abundantes estos días las parejas de perdices
seguidas de largas hileras de perdigones y los conejos corren a
esconderse en los lentiscos fuera de nuestra vista, y de la de su mayor
enemigo: el Lince Ibérico, que todavía se deja ver en estos
bosques. Con un poco de suerte tú serás uno de esos privilegiados que
disfruta el avistamiento de uno de los felinos en mayor peligro de
extinción del mundo.
Abejarucos, Milanos
Negros, Águilas Calzadas y Rabilargos son también especies
habituales en estos bosques. Rastros frescos de Ciervos y Jabalíes nos
demuestran la intensa actividad en la zona. Estas arenas actúan como
auténticos lienzos sobre los que se escribe la vida de muchos de los
animales que pueblan estos bosques.
Las Abubillas y los
Alcaudones Comunes son abundantes en el camino hacia Palacio del Rey,
otro de los puntos bien conocidos por los rocieros. Una parada junto a
una de las colonias de Cigüeñas es siempre interesante para observar con
tranquilidad los grupos familiares, donde los pollos ya alcanzan el
tamaño de sus progenitores pero todavía muestran picos mas cortos y
oscuros.
Al otro lado de la zona
vallada del Parque nos encontramos con un buen ejemplo del bosque
autóctono de de Doñana, el Alcornocal. Aquí decenas de
Milanos y otras rapaces llenan los cielos y no es raro sorprender a
algún Ciervo bebiendo en el pilón de la Casa de la Cañada Mayor, una
vieja casa de guarda forestal del antiguo Coto de Doñana. Con un poco de
suerte también aparecerá algún jabalí con sus rayones escarbando en la
hierba fresca junto a él.
La marisma se
abren ante nuestros ojos sin pudor, no parece haber límites a su
inmensidad. Sólo algunas Cogujadas y Terreras cosquillean sus
resquebrajadas arcillas mientras algunos Milanos Negros surcan los
cielos alerta ante cualquier oportunidad. Los caballos y vacas pastan en
la lejanía, y las dunas se dejan entrever flotando sobre el horizonte.
Llegados al Caño
Guadiamar, el agua torna el gris en verde. Las Garzas,
Fochas, Ánades Reales, Porrones, Calamones y Zampullines se concentran
en su cauce aun inundado. El amarillo y el gris dan paso al verde de la
Castañuela y la Enea. Los Zarceros y los Carriceros llenan el
ambiente con sus cantos incansables y las Golondrinas y Aviones
zigzaguean incansables sobre la laguna. Un corto paseo a lo largo de su
cauce nos ofrecerá inmejorables vistas de los Flamencos alimentándose en
sus aguas someras y Garzas Imperiales semi-escondidas entre la
vegetación. El Águila Culebrera suele también sobrevolar este lugar.
En los Arrozales
de Hato Blanco, unos pocos kilómetros al norte del Parque Nacional,
entenderemos la importancia que tiene esta amplia extensión de campos
inundados para las aves de Doñana. Justo cuando la marisma natural del
Parque deja de ofrecer los recursos que las aves necesitan para terminar
con éxito la época de cría, muchas de nuestras aves como las Cigueñuelas,
Avocetas, Garcetas, Chorlitejos Patinegros, Pagazas Piconegras,
Canasteras, Cigueñas, Moritos y otros muchos, encuentran aquí en los
arrozales un buen refugio y zona de alimentación. Es algo así como el
equivalente de la marisma en Primavera para ellos, un oasis veraniego
fundamental para miles de aves. La visita a los arrozales se hace
indispensable en la época estival.
Un merecido descanso en
el Centro de Visitantes de Jose Antonio Valverde donde
encontraremos servicios, un pequeño bar y una sala de exposición y
audiovisual donde completaremos nuestra información sobre el Parque.
Desde sus ventanales sobre las lagunas podremos observar la intensa
actividad aun de la colonia de cría de Moritos, Garzas y Garcetas.
La vuelta al Rocío,
cuando el sol ya ha calentado las marismas resecas, es un momento ideal
para contemplar los grupos de Buitres Leonados sobrevolando en
busca de comida o sorprender a alguna Culebra Bastarda tomando el sol en
el camino o acechando a alguna pequeña presa con la parte anterior de su
cuerpo levantada hasta la vertical en actitud de ataque. La aventura no
termina hasta que estemos de vuelta en El Rocío
MAYO 19
Naturaleza y Cultura
Podemos apreciar el
verano aproximándose estos últimos días.
La temperatura esta subiendo lentamente y las marismas secándose por su
efecto. La lluvia que tuvimos a principios de mes aseguran una buena
estación de cría, pero nada pueda parar la sucesión de las estaciones.
Aun así, Doñana todavía está preciosa y ofrece muy buenas oportunidades
a los amantes de la naturaleza .
En la Madre de las
Marismas, la laguna
somera junto a la aldea El Rocío,
varios cientos de Fumareles Cariblancos mantienen su ajetreo de
idas y venidas para transportar al nido materiales para sus nidos.
Varios Fumareles Comunes y Aliblancos también se pueden
ver todavía alimentándose con sus vuelos acrobáticos sobre las aguas.
A este lado de las
marismas todos están ya preparándose para
la Romería de El Rocío, en unos cuantos días cientos de miles de
personas de Andalucía y el resto de España llenarán los arenosos caminos
con sus caballos, sus trajes típicos, su música y su devoción. Caminos
tradicionales que llevaran a miles de rocieros a través de algunos de
los mas bellos parajes del Parque Nacional. Los itinerarios serán
desviados cuando sean necesarios para minimizar los efectos sobre
algunas de las especies más sensibles como el Águila Imperial y
el Lince Ibérico.
Los Ciervos y Gamos macho
están ahora regenerando sus cornamentas
y los Milanos Negros patrullan los bosques y las marismas en
busca de recursos para alimentar a sus pollos. Los Aláudidos también se
mantienen ocupados en las llanuras húmedas, Calandrias y
Terreras Comunes son las más comunes y fáciles de ver, mientras que
su pariente más pequeño, las Terreras Marismeñas, son más
difíciles de localizar. Garzas Imperiales, Espátulas y
Moritos se dispersan sobre las lagunas y charcas. Grandes bandos de
pequeños limícolas incluyendo principalmente Correlimos Comunes,
Chorlitejo Grande, Correlimos Zarapitín
y Chorlitos Grises, la mayoría en plumaje
de cría, están todavía de paso por Doñana. La Focha
Moruna y algunas Malvasías
son también vistas a menudo aquí junto con Avetorillos,
Carriceros Tordales
y Buscarlas Unicolor.
Miles de Moritos,
Garzas y Garcillas están convirtiendo las lagunas en torno al
Centro de Visitantes Jose Antonio
Valverde en una de las mayores atracciones del Parque. Las últimas
Águilas Culebreras están todavía pasando y el Alimoche
es también visto a menudo volando sobre las marismas.
Buenas
temperaturas y cielos despejados, las condiciones perfectas para pasar
un buen día en
Doñana.
ABRIL 10
Las Fochas no saben
contar
La Primavera en Doñana
es siempre una experiencia maravillosa. La abundante lluvia que tuvimos
en Otoño está haciendo que Doñana luzca como nunca esta año. Sin embargo
el clima ha sido un poco extraño esta temporada. El invierno,
inusualmente templado, hizo que muchas de las aves se quedaran en el
norte; ahora estamos teniendo temperaturas por debajo de lo normal y
persistentes vientos norteños. Un grupo de Grullas no se fueron
hasta finales de Marzo, un mes más tarde del lo normal y la migración de
África se está retrasando.
Los Milanos Negros
y Águilas Calzadas están siendo puntuales sin embargo y ya se les
puede ver por todos sitios desde principios del mes mostrando
comportamientos de cortejo y transportando materiales al nido en los
alcornocales de Matasgordas.
Ayer tuvimos la oportunidad de ver los primeros pollos de Cigüeña
en una de las colonias cerca de Palacio del Rey. También allí, seguimos
con nuestros prismáticos a una Cogujada Común que
transportaba un montoncito de pequeños insectos en su pico hasta una
zona abierta cercana a unos matorrales. Podrías pensar que ante tal
muestra de destreza humana sería fácil encontrar su nido. Tres personas, 2
ojos cada una, eso hace 6 ojos (yo no soy una Focha, yo sé contar)
explorando minuciosamente cada centímetro del terreno con el máximo
cuidado para no pisar sobre lo que andábamos buscando. Bueno, cuando yo
ya estaba a punto de abandonar, uno de mis clientes llamó mi atención
mientras señalaba con su dedo a un punto que estaba alrededor de 1 metro
detrás y a la izquierda de donde yo me encontraba. Vencimos a la
pequeña e inteligente Cogujada por sólo un poquito.

El número
de Abejarucos está aumentando mientras que los Críalos se
están haciendo más difíciles de ver. Las Tarabillas norteñas,
Collalbas Grises y los
Colirrojos Reales están pasando todavía pero todavía no he visto
esta año ninguna Oropéndola o Carraca. La mayoría de los
paseriformes ya están con nosotros pero todavía no hemos avistado ningún
Carricero Común o Zarcero Común. Carriceros Tordales y
Carricerines Comunes dan conciertos gratis cada día en el
Caño Guadiamar. Las Garcillas Cangrejeras ya luce su precioso
pico azul cobalto claro y las Garzas Imperiales están
incrementando sus números día a día. La colonia de cría en torno a Jose Antonio
Valverde es un lugar que no te deberías perder si visitas la zona
incluso aunque no estés especialmente interesado en naturaleza o aves.
Una ruidosa algarabía de Garzas, Garcillas y Moritos encontrando el
camino hacia sus nidos entre las eneas y tarajes, transportando pequeños
trozos de vegetación y palitos, en un continuo ir y venir, es un
espectáculo digno de ser visto..
Esto era lo que mis
clientes y yo estábamos haciendo esa
mañana cuando: disfrutando de la frenética actividad de la colonia y
mirando a una Focha Común alimentando a sus 3 pollitos con pequeñas
porciones de algas acuáticas que conseguía del fondo de la laguna.
Un pollito de Focha durante los primeros días es simplemente una
simpática bolita de peluche negra con la cabeza roja. De repente una
Gaviota joven se lanzó en picado desde el cielo y, con una rápida
pirueta, se llevó uno de los pequeños en su pico. La vimos alejarse
volando sólo unas decenas de metros, posarse sobre la laguna y tragarse
con poco esfuerzo aquella cosita en un segundo. No hubo mucho que la
madre pudiera hacer. Pero lo más sorprendente fue ver como después de
aquel dramático suceso, y un par de segundos de alarma, la madre Focha
continuó con su incansable tarea de alimentar a sus dos pollitos
restantes si aparente preocupación. ¿Se dio realmente cuenta de que uno
de sus pequeños había desaparecido? ¿Se ven los sentimientos paternales
de las Fochas afectados por esta clase de eventos? ¿Saben contar las
Fochas?
¿Es un poco triste no?
Pero así es la naturaleza.
Los brillantes ojos del
Águila Culebrera
están también ahí afuera para disfrutarlos, y algunas de las últimas
Cigueñas Negras de
la temporada, y el majestuoso vuelo de nuestra Águila
Imperial Ibérica
defendiendo su nido de los Milanos Negros o, si tienes suerte, el
rey del bosque, el Lince Ibérico patrullando su territorio sin
importarle demasiado que, en alguna parte de la inmensa marisma, a los
pequeños pollos de Fochas que no saben contar se los comen las Gaviotas.
FEBRERO 28
Una
primavera temprana
El
inusual suave Invierno que estamos teniendo este año esta
reduciendo claramente el número de aves invernantes este año en Doñana.
Las altas temperaturas y la escasez de nieve en altas latitudes ha hecho
innecesario el largo viaje migratorio a los cuarteles de invierno para
muchas aves. Gansos y limícolas en general han sido menos abundantes en Doñana
y las marismas están más tranquilas que de costumbre en esta época del
año.
Por
otro lado hemos tenido abundantes lluvias a diferencia de años previos.
Nuestros bosques y marismas lucen sus mejores galas en esta primavera
temprana. El verde es el color dominante por doquier en los pinares y
aparece combinado con el blanco en las marismas donde las manchas de
ranúnculos acuáticos salpican el tapiz verde de castañuela y bayunco.
Podemos prever por tanto una buena temporada de cría este año en Doñana.
Agua suficiente y altas temperaturas significan mosquitos, así que si
estas pensando en planear una visita a Doñana esta primavera, no te
olvides de traer loción antimosquitos.
Todos
los animales de Doñana se están preparando para las tareas reproductivas,
de manera que las Perdices Rojas se ven siempre en parejas
a lo largo de los caminos arenosos que atraviesan los pinares. Los
Herrerillos Comunes y los Herrerillos Capuchinos
intentando encontrar el mejor hueco de árbol y mantenerlo de sus
competidores; los viejos agujeros de los Picos Picapinos son algunos de
sus preferidos. Cerinthe lutea, con sus campanillas tubulares
amarillas y blancas colgantes abundan en los pinares y varias
especies de geranios silvestres han comenzado a florecer en los claros. Narcissus serotinum,
esta especie de narciso silvestre blanco de olor un tanto desagradable,
es todavía abundante en los lugares más protegidos entre los lentiscos.
Los
primeros Milanos Negros y Águilas Calzadas
comienzan a verse volando sobre la verde cubierta de copas en los
pinares mientras que las Cigüeñas Comunes y los Gorriones
Molineros se mantiene muy ocupados aportando materiales al nido.
Grandes grupos de Jabalíes se ven a menudo alejándose a la carrera y
escondiéndose entre los arbusto. Los azules cielos se llenan de nuevo de
Golondrinas y Aviones , se animan de nuevo con sus
acrobáticos vuelos. Los Verdecillos nos hacen exhibiciones de sus
habilidades cantoras desde los fresnos y los Pitos Reales
se ríen de nosotros allá en el bosque profundo.
Cuando
nos movemos a través del alcornocal no es raro encontrar pequeños grupos
de Buitres Leonados descansando sobre las ramas más altas,
esperando que el sol se levante y caliente sus enormes cuerpos antes de
comenzar la búsqueda de comida por las extensas marismas. Sin prestarles
ninguna atención, los conejos continúan con su vegetariano desayuno
junto al enorme lentisco que les sirve de cobijo. Un poco más allá,
junto al borde de la marisma, podemos escuchar cada día las continuas
disputas entre Urracas y Críalos, una ruidosa
algarabía que contrasta con la delicada melodía de un ciento de
Jilgueros. Una Curruca Cabecinegra escondida en los arbustos
parece defender su territorio alertada por nuestra presencia y grupos de
Gamos pastan tranquilos en la distancia.
En las
marismas, los últimos Ánsares conversan como si estuvieran
planeando la ruta de vuelta al norte y los graznidos de varios cientos
de Flamencos nos llegan desde el lejano borde oeste de la llanura
inundada. La uniformidad de una delgada línea rosada de alrededor de 1
km de longitud se ve rota por un grupo de machos con los cuellos
estirados hacia el cielo como parte de sus juegos de exhibición. Las
Calandrias y las Terreras Marismeñas silban sus
melodías en vuelo y unas cuantas Avefrías que decidieron quedarse
se exhiben con imposibles piruetas. Numerosos Cernícalos sentados
en los postes de las vallas aletean a nuestro paso mientras una pareja
de Mochuelos nos vigilan desde detrás de las margaritas que han
crecido en la esquina de uno de los puentes del camino que nos lleva al
Centro de Visitantes Jose Antonio Valverde. Algunas Fochas
ya han comenzado a construir sus nidos; un guarda del Parque nos dice
que ya ha visto incluso los primeros pollos este año cerca del Caño Guadiamar.
Una vez que llegamos a él hacemos otra parada para mirar con el
telescopio (uno de nuestros Leica Apo-Televid 77) )a un grupo de unos 20
Calamones que se alimentan entre la vegetación acuática. El
primer Carricerín Común de la temporada nos canta desde un Taraje,
no podemos verlo, pero su melodía es característica; un bando de
Moritos nos sobrevuela de camino a la habitual zona cría la cual
se convertirá en pocas semanas en una de las mayores concentraciones de
aves de toda la región.
Desde
el puente sobre el antiguo cauce del Río Guadiamar disfrutamos de una
extensa vista de la vasta marisma con las dunas móviles al fondo, unos
15 kms al sur de donde nos encontramos, y los pinares de Coto del Rey al
norte. Grandes bandos de Pato Cuchara y Pato Colorado
decoran las azules aguas. Somormujos Lavancos, Zampullines
Cuellinegros y Chicos se cortejan en parejas y los machos de
Fochas Comunes luchan por la hembra más atractiva. Unos parecen reír,
otros graznan y algunos otros se esfuerzan con sus delicadas melodías en
un compleja obra musical. Una Focha Moruna sin collar
identificativo es un buen hallazgo en el Caño y la distante
Garceta Grande pone una nota de elegancia en el marco de una
imaginaria fotografía. ¿Se quedarán algunas por fin para criar en Doñana
este año?
La
nueva pareja de Lechuzas Comunes de la vieja casa bomba no se han
acostumbrado todavía al escaso tráfico de vehículos a lo largo de la
pista y se alejan volando tan pronto como intentamos observarlas a
través de un agujero en la pared. El inconfundible sonido de las
Grullas en la distancia nos anima a continuar para explorar los
cercanos campos de cereal de la marisma transformada. Los últimos
cientos de ellas están todavía discutiendo con los granjeros por unos
pocos brotes de la recién plantada avena. Pronto terminará el problema
cuando emprenda el camino de vuelta a las lejanas tundras.
Unas
cuantas
Garcillas Cangrejeras, la primera Águila Culebrera en migración, un
Milano Real volando alto, una inesperada Águila Imperial en vuelo descendente
sobre las marismas, la última Lechuza Campestre
de la temporada tomando el sol, un macho de Aguilucho Pálido
volando ya hacia el norte, una hembra de Halcón Peregrino
dejándose caer en picado desde el sol y una pareja de frágiles
Currucas Carrasqueñas recién llegadas, entre otros, nos ayudaron a
completar un estupendo día de campo.
La
temperatura perfecta, un precioso cielo azul y un decorado inmejorable
para un inolvidable día en Doñana
ENERO
15
Feliz Año Nuevo.
Espero que tengáis todos un buen comienzo de 2007. Suerte
El día de las
nocturnas
Sólo hace unos días me
encontré con Isabel y su amigo de Inglaterra, muy temprano por la
mañana, en su hotel de El Rocío. Yo ya los conocía de una visita previa
al parque conmigo. Esta vez querían ver Doñana en invierno y
tenían un deseo especial, querían ver rapaces nocturnas. Eso significaba
que tendríamos una larga jornada comenzando (con un poco de suerte) con
el Cárabo al amanecer y terminando con el Búho Real al anochecer. Y una
enorme área por cubrir desde los pinares y marismas de Doñana a las
colinas rocosas del Andévalo al norte.
Yo no uso reclamos para
atraer a los pájaros, considero que esta técnica afecta demasiado a la
conducta natural de los animales, así que simplemente entramos en el
pinar antes del amanecer con la esperanza de oír al Cárabo
defendiendo su territorio. Son reproductores muy tempranos aquí en
Doñana, así que si se elige el lugar adecuado se tienen buenas opciones.
Tuvimos suerte; no sólo oímos uno de ellos, sino que incluso lo vimos!
El cielo estaba pasando del negro al gris cuando oímos primero y después
vimos a uno de ellos volando y sentándose en una rama de un fresno
cercano. Ese fue un buen comienzo.
De camino a las marismas,
encontramos un rastro fresco de lince mostrando unas extrañas
marcas. Era como una ancha línea zigzagueante entre las marcas de las
patas. Isabel y su amigo no sabían a que atribuirlas, pero yo había
visto ese tipo de marcas antes. Imagina un pequeño conejo
atrapado por el cuello y colgando de las fauces del gran gato salvaje.
El pobre conejo añadiría su contribución póstuma a la composición. Los
suelos arenosos de Doñana cuentan historias diarias a aquellos que saben
leerlas.
¿Cómo demonios viste eso?
Ese fue su comentario después de ver lo que les estaba señalando. Hay un
pequeño truco en ello, fue mi respuesta. Muchas aves tienen conductas
estables y predecibles y aquel pequeño experto del camuflaje simplemente
vivía allí. Estábamos mirando a un Mochuelo Común posado
sobre una raíz de eucalipto rodeada de muchas otras. El Parque Nacional
está tratando de recuperar las poblaciones de conejos en la zona para
mejorar las condiciones de vida de los grandes predadores de Doñana como
el Águila Imperial o el Lince. Los conejos siempre habían sido
abundantes aquí pero la Mixomatosis primero y la Neumonía Hemorrágico
Vírica en estos últimos años han afectado muy seriamente a las
poblaciones.
En los campos al otro
lado del camino, un ciento de ciervos y gamos pastaban tranquilamente.
Un Elanio Azul se cernía buscando su desayuno y varios Milanos
Reales planeaban con la misma intención. Una sorpresa más nos esperaba a
la vuelta del siguiente matorral: dos Críalos estaban
tomando el sol sentados en una rama. Pronto, les contaba a Isabel y su
amigo, llenaran la zona con sus gritos y graznidos. El año pasado
anotamos el avistamiento más temprano del que se tiene conocimiento en
Doñana, esta año han llegado simplemente puntuales.
Un pequeño bando de
Ánsar Común voló sobre nuestras cabezas mientras mirábamos los
ciervos con el telescopio desde la Cancela de la Escupidera. Fueron a
unirse a varios miles de ellos que pastaban en las marismas cercanas.
Sabíamos que los encontraríamos allí porque los pudimos oír desde lejos
mientras nos acercábamos. Enormes grupos de Agujas y patos de diversas
especies maniobraban sobre el horizonte cuando me dio por girarme para
echar un vistazo a las vallas de palos a mi espalda. Una joven hembra de
Halcón Peregrino exploraba la zona desde uno de los postes altos
del corral para ganado; una fría racha de viento nos puso de nuevo en
movimiento.
Paré el land rover un
poco más allá para salir y observar un bando de unas 50 Gangas
que volaba sobre nosotros y tuve la oportunidad de nuevo de explorar la
zona circundante, nunca se sabe qué está ahí afuera observándonos. Un
pequeño macho de Esmerejón era plenamente consciente de nuestra
presencia pero se sentía seguro a una distancia de nosotros de unos 300
metros. Un pequeño grupo de Gorriones Chillones se movían
inquietos al verse atrapados entre dos fuegos: el predador y los
animales de dos patas. Nosotros usamos nuestra dos patas para volver al
coche y ellos sus alas para alejarse de nosotros.
La obligatoria parada en
el puente sobre el Caño Guadiamar nos brindó buenas vistas de Cigüeña
Negra, Pato Colorado, Calamón, Garceta Grande, Flamenco y
Espátula, entre otros. Mis clientes estaban sorprendidos de ver
Golondrinas volando sobre nosotros en pleno invierno. Les conté que
este año, por primera vez, yo había visto golondrinas quedarse en el
parque a pasar el invierno. El Pechiazul y el Pájaro Moscón
también se asomaron entre las eneas. Durante un corto vistazo a lo largo
del caño tuvimos la suerte de encontrar una Focha Moruna, cuyas
bolas rojas frontales eran enormes considerando la época del año.
No es fácil encontrar una
Lechuza a menos que sepas donde buscarla. Y no siempre encuentras lo que
buscas, así es la naturaleza. Intentamos un par de lugares que yo
conocía donde tendríamos buenas posibilidades de observarlas sin
demasiado trastorno para ellos, pero fallamos. Un poco más tarde,
mientras nos movíamos a lo largo del el Lucio de El Lobo, vi una silueta
dentro de un taraje. Terminó siendo una Lechuza Común que
había elegido ese árbol para pasar el día. La continué viendo en el
mismo lugar durante las siguientes semanas.
Nuestro siguiente
objetivo estaba presumiblemente esperándonos escondida en los arbustos
junto a la carretera cerca de Huerta Tejada. En días soleados salen a
disfrutar de las calidas temperaturas, pero ese día era gris y frío así
que yo esperaba una difícil búsqueda. Y así fue. Cuando Isabel al final
pudo ver por el telescopio los amarillos ojos de la Lechuza
Campestre a través del follaje de un almajo pensó que no eran
reales. De nuevo, la rotura de la silueta habitual del arbusto atrajo mi
atención mientras conducía lentamente a lo largo de la pista de tierra.
Contamos un total de 6 en un corto tramo de unos 100 metros; el grupo de
unos 30 Alcaravanes que encontramos en el campo justo detrás fue
un bonito regalo añadido.
De camino a nuestro
merecido descanso para almorzar decidí pasar por Veta Hornitos, una
parcela de marisma seminatural junto a la sección norte del Caño
Guadiamar. Allí contamos varios miles de Flamencos y Ánsares,
junto con enormes bandos de Pato Cuchara, Ánade Rabudo, Fochas,
Cercetas Comunes, Ánades Reales y Porrones Comunes. Nada
inusual en invierno. Pero desde detrás de una estrecha isla cubierta de
almajos apareció nadando un macho de Malvasía Cariblanca
que hizo más que provechoso el viaje hasta allí.
En el Bar el Tejao, en
Isla Mayor, tomamos unas deliciosas tapas y bebimos una copa de
vino tinto. Recobradas nuestras energías nos dirigimos al reino de
nuestro último objetivo. Hay algo más de una hora hasta las
estribaciones de la Sierra Morena onubense, una zona compartida por
especies tan valiosas como la Avutarda y el Águila Imperial. Tuvimos la
suerte de ver a los parientes cercanos de la primera; un bando de unos
60 Sisones que volaron sorprendidos de nuestra presencia.
Una reconstituyente taza
de café en un bar local y allí que nos fuimos en busca del Búho
Real. Siempre digo, y quizás no debiera, que este búho siempre
atendió a su cita conmigo hasta ahora. La cresta habitual a la hora
habitual. Primero disfrutas de su poderosa llamada y luego lo encuentras
sentado en su trono de roca allí arriba en la colina. Un corto vuelo a
la cima para ofrecernos las mejores vistas y luego, cuando apenas se
puedes apreciar su silueta recortada contra el cielo, se deja caer
volando y alejándose en su patrulla de caza. Unos buenos 15 minutos de
naturaleza en vivo, la mejor manera de terminar una larga jornada de
observación de aves.
NOVIEMBRE
15
Veranillo
del membrillo
Este año las altas
temperaturas de las dos primeras semanas de Noviembre nos han
sorprendido a todos. No sabemos si los animales son capaces de prever
este tipo de fenómenos, lo que si es evidente es que el devenir normal
de los acontecimientos se ha visto claramente alterado en Doñana por
estas inusuales condiciones atmosféricas.
Los mosquitos han estado
molestando a los visitantes hasta hace sólo unos días; las libélulas sin
embargo nos han regalado sus piruetas en una época del año en la que
normalmente no se dejan ver ya. La "Otoñá", como llaman los
locales al verdeo de bosques y marismas en otoño, está siendo
espectacular, favorecida por las normales lluvias y las no tan normales
temperaturas. El matorral esta viéndose también favorecido ya que los
herbívoros encuentran la abundante tierna hierba más apetecible.
Especies en peligro como el Enebro aumentarán su tasa de crecimiento
este año. La castañuela prolifera en las marismas, aunque si todo marcha
bien quedará cubierta con el aumento del nivel de las aguas en las
próximas semanas. La "ronca", época de celo del Gamo, se está alargando,
de manera que aun es posible ver a machos defendiendo sus derechos
adquiridos y con evidentes signos de seguir listos para realizar sus
tareas reproductivas.
Algunos visitantes
invernales como los limícolas, patos, gansos y grullas están
retrasando un poco su llegada, aunque ya es posible ver enormes bandadas
de patos cubriendo los cielos de la marisma. Sólo algunos cientos de
gansos y unas decenas de grullas se han dejado ver hasta el momento,
pero con la bajada de temperaturas de estos días todo volverá a la
normalidad muy pronto.
Los arrozales siguen
ofreciendo abundante alimento a miles de gaviotas, garzas, moritos,
limícolas y cigüeñas, los cuales se concentran en algunos de los campos
recién recolectados o recién arados.
Una mala noticia para
muchos de ellos es que la temporada de caza ha comenzado en
Doñana. A partir de ahora y durante los próximos 3 meses largos la caza
de algunas especies acuáticas estará permitida en algunas fincas de los
arrozales, del Parque Natural y el entorno inmediato del Parque Nacional
durante todos los fines de semana y festivos. Los límites del Parque
Nacional, que hasta ahora poco significaban para ellos, marcan de
repente la frontera entre su supervivencia y su muerte.
JULIO
3
Verano en
Doñana
Si tienes
previsto visitar la zona este verano, supongo que te apetecerá dar un
paseo por el parque nacional. Empezaré contándote que has elegido la
mejor época para disfrutar de sus playas y su sol, pero también te diré
que no vas a encontrar el Parque Nacional en su mejor momento. Casi dos
tercios de la superficie del parque están ocupados por marismas y otras
zonas húmedas; zonas que, en su mayor parte, se secan en verano. Un buen
número de las aves de Doñana cambian de lugar de residencia durante unos
meses. Los bosques y sus animales también se resienten por la escasez de
agua y las altas temperaturas, su actividad se concentra más en las
horas del día con temperaturas mas suaves, esto es al atardecer y
especialmente al amanecer. De manera que te recomendamos que escojas la
mañana para tu salida al parque.
Aun con todo, sería una
pena que no empleares unas horas de tus vacaciones para visitar una de
las zonas protegidas más valiosas de Europa. Si te decides por nuestra
propuesta, te mostraremos los bosques y marismas del norte del Parque
Nacional durante unas 5 horas, en grupitos pequeños de hasta 8 personas,
en vehículos todo terreno y con prismáticos para cada participante.
La Madre de las
Marismas junto a la Aldea de El Rocío, donde comienza nuestra
excursión, todavía muestra un aspecto inmejorable. Al ser una de las
últimas zonas inundadas de la marisma, se ha convertido en refugio para
un buen número de aves de la región, incluyendo flamencos, espátulas,
garzas, patos y limícolas. Los Milanos Negros también sobrevuelan este
extremo occidental de las Marismas del Guadalquivir en busca de algún
polluelo rezagado en campo abierto. Desde el paseo junto a la Ermita de
El Rocío también es posible contemplar por la mañana temprano algunos
ciervos y gamos pastando en la orilla de la laguna, además de los
tradicionales vacas y caballos marismeños.
Una vez atravesado el
Puente del Ajolí, la última parada para los peregrinos antes de llegar a
su destino, nos adentramos en la zona restringida del Parque Nacional.
Las arenas dificultan el trayecto a lo largo del camino rociero de la
Raya Real, que nos conduce a través de los pinares hasta las
marismas. Aquí son abundantes estos días las parejas de perdices
seguidas de largas hileras de perdigones y los conejos corren a
esconderse en los lentiscos fuera de nuestra vista, y de la de su mayor
enemigo: el Lince Ibérico, que todavía se deja ver en estos
bosques. Hoy justamente Viciosa, una de las 4 hembras reproductoras que
quedan en el Parque Nacional, nos ha regalado un tranquilo paseo por
delante de nuestro vehículo.
Abejarucos, Milanos
Negros, Águilas Calzadas y Rabilargos son también avistamientos
habituales en estos bosques. Rastros frescos de Ciervos y Jabalíes nos
demuestran la intensa actividad en la zona. Estas arenas actúan como
auténticos lienzos sobre los que se escribe la vida de muchos de los
animales que pueblan estos bosques.
Las Abubillas y los
Alcaudones Comunes son abundantes en el camino hacia Palacio del Rey,
otro de los puntos bien conocidos por los rocieros. Una parada junto a
una de las colonias de Cigüeñas es siempre interesante para observar con
tranquilidad los grupos familiares, donde los pollos ya alcanzan el
tamaño de sus progenitores pero todavía muestran picos mas cortos y
oscuros.
Al otro lado de la zona
vallada del Parque nos encontramos con un buen ejemplo del bosque
autóctono de de Doñana, el Alcornocal. Aquí decenas de
Milanos y otras rapaces llenan los cielos y no es raro sorprender a
algún Ciervo bebiendo en el pilón de la Casa de la Cañada Mayor, una
vieja casa de guarda forestal del antiguo Coto de Doñana. Con un poco de
suerte también aparecerá algún jabalí con sus rayones escarbando en la
hierba fresca junto a él.
La marisma se
abren ante nuestros ojos sin pudor, no parece haber límites a su
inmensidad. Sólo algunas Cogujadas y Terreras cosquillean sus
resquebrajadas arcillas mientras algunos Milanos Negros surcan los
cielos alerta ante cualquier oportunidad. Los caballos y vacas pastan en
la lejanía, y las dunas se dejan entrever flotando sobre el horizonte.
Llegados al Caño
Guadiamar, el agua transforma el desierto en oasis. Las Garzas,
Fochas, Ánades Reales, Porrones, Calamones y Zampullines se concentran
en su cauce aun inundado. El amarillo y el gris dan paso al verde de la
Castañuela y la Enea. Los Zarceros y los Carriceros llenan el
ambiente con sus cantos incansables y las Golondrinas y Aviones
zigzaguean incansables sobre la laguna. Un corto paseo a lo largo de su
cauce nos ofrecerá inmejorables vistas de los Flamencos alimentándose en
sus aguas someras y Garzas Imperiales semi-escondidas entre la
vegetación. El Águila Culebrera suele también visitarnos en este lugar.
Un merecido descanso en
el Centro de Visitantes de Jose Antonio Valverde donde
encontraremos servicios, un pequeño bar y una sala de exposición y
audiovisual donde completaremos nuestra información sobre el Parque.
Desde sus ventanales sobre las lagunas podremos observar la intensa
actividad de la colonia de cría de Moritos, Garzas y Garcetas.
La vuelta al El Rocío nos
deparó hoy otra bonita sorpresa. Una pareja de Águila Imperial
levantaba vuelo desde el suelo de las marismas a nuestro paso. Una de
ellas transportaba una liebre entre sus garras. Mientras buscaban una
buena corriente de aire caliente ascendente, un par de Milanos Negros no
dejaban de molestarla para que dejara caer su presa, cosa que no
consiguieron. Mientras veíamos llegar a un grupo de Buitres Leonados,
pudimos también observar como las dos águilas se alejaban en dirección a
su nido, en los bosques al norte de las marismas. Una bonita manera de
acabar la jornada.
Con
8 linces nacidos en libertad este año en Doñana, parece que los
esfuerzos por parte de las administraciones de los parques están dando
sus frutos. Por otro lado, mala suerte para los integrantes del Proyecto
de Cría en Cautividad, uno de los cachorros a muerto por una mala
reacción a una vacuna. Desde Discovering Doñana les damos las gracias a
todos por su trabajo y les animamos a seguir esforzándose para que todos
podamos disfrutar en el futuro de la presencia en nuestros bosques de
este majestuoso animal.
MARZO 25
La marisma con sus
mejores galas
¡¡ Ya
podemos decir que tendremos una buena primavera este año !! Los bosques
y las marismas han explotado en una preciosa sinfonía de colores. Este
año las condiciones son lo suficientemente buenas para intentar
recuperarse del seco 2005.
Una
capa de Jaramagos de casi medio metro de altura cubre los suelos por
debajo del estrato de pinos en Coto del Rey. Los Narcisos blancos y las
Lagrimitas de San José forman grupos mas o menos densos aquí y allá.
Los primeros cachorros de Lince ya han nacido así que pronto los veremos
jugando por los caminos. En los Alcornocales de Matasgordas las
matas de Anchusa abundan, tiñendo los prados con su precioso azul
metálico y una perfecta mezcla de rojizos Rumex y rosados
Geranios silvestres decoran partes de los bosques. Los ciervos y gamos
están perdiendo sus cuernas y las Hormigas León listas para empezar a
construir sus colonias de trampas mortales en estos suelos arenosos. Ya
se pueden ver los primeros rastros de serpientes atravesando los caminos
y cientos de Milanos Negros vuelan sobre ellas. Parejas de
Perdices picando brotes sobre los campos e incansables patrullas de
orugas engordando día a día. Todo el mundo se mantiene muy ocupado
intentando atraer a la mejor pareja, construyendo un nido sólido o
buscando el rincón más seguro para pasar los próximos meses.
Y
nosotros tenemos la suerte de estar aquí para verlo. El nivel de agua en
las marismas ha subido ya lo suficiente con las últimas lluvias para
prever que las aves tendrán una buena temporada de reproducción este
año. El verde de la Castañuela y el blanco del Bayunco se alternan
para cubrir la superficie del agua. Un constante fondo de cantos de
Cogujadas, Terreras y Calandrias nos acompaña a lo largo del camino que
atraviesa la Marisma de Hinojos. Los Aviones, Golondrinas y Vencejos
están todavía atravesando Doñana. Todavía podemos ver las últimas
Lavanderas Blancas junto a sus recién llegados parientes amarillos. Las
Collalbas también están pasando estos días y los bandos de
Pagazas y Fumareles atraviesan los humedales.
Varios miles de Flamencos se reparten por toda la marisma y algunas
Águilas Culebreras se pueden ver volando hacia el norte junto con
algunas Pescadoras y Alimoches, Gavilanes y Azores.
Garzas Imperiales y Martinetes están empezando a concentrarse en la
gran colonia junto al centro de visitantes de José A Valverde. Los
Moritos también se mueven por la zona en diferentes bandos. Los
primeros Avetorillos y Garcillas Cangrejeras están volviendo a la
zona.
También se pueden ver los primeros Carriceros Tordales y Currucas
Tomilleras. Los Calamones y los Zampullines Cuellinegros están en
plumaje nupcial. Los Somormujos están ahora cortejándose a todo lo largo
del Caño
Guadiamar y la Cerceta Carretona se está mostrando este año más
fácilmente que de costumbre. Los primeros bandos de Canasteras
pueden observarse haciendo piruetas en el cielo sobre el centro de
visitantes. El Pato Colorado, la Avoceta, las Espátulas, los
Aguiluchos Laguneros y los Aguiluchos Cenizos están empezando a hacerse
fáciles de encontrar en la zona..
El
Avetoro todavía no se ha adentrado en las marismas de manera que
todavía se lo puede encontrar en algunos lugares concretos fuera del
Parque Nacional; lo mismo que el Elanio Azul que ya está
empollando los huevos en los campos que rodean el Parque. La pareja de
Águilas Imperiales, de los arrozales siguen muy ocupadas con su
nueva puesta y la colonia de Cigüeñas de la Dehesa de Abajo está tan
ajetreada como en los mejores años con decenas de Milanos patrullándola
desde el cielo.
Está
claro que disfrutarás de tu visita a Doñana esa primavera, no hay
ninguna duda.
FEBRERO
24
Tiempo de cambios
Siempre disfruto de estos
días de finales de Febrero. Hay un momento y un lugar para todo. Derrick
y Helga, una pareja de daneses amantes de la naturaleza, nunca olvidarán
la excursión de hoy.
Comenzamos el día con
unas excelentes vistas del Elanio Azul en unos campos cercanos a
los Pinares de Coto del Rey. Este ave estaba en su lista para el día. La
siguiente especie no lo estaba, pero disfrutaron de ella como si hubiera
estado en el lugar más algo en ella. Justo estábamos hablando sobre la
difícil situación por la que está pasando el Lince Ibérico cuando Derrick
vio a Viciosa sentada junto al camino debajo de los pinos. Ella es la
hembra de lince que lleva un radio-transmisor de color amarillo
alrededor del cuello. Caminó lentamente para perderse detrás de unos
arbustos y aparecer 10 metros más adelante justo en frente del Land
Rover. Empezó a maullar como un gran gato, como el gran gato que es. Nos
miró lánguidamente durante un par de minutos y luego desapareció
definitivamente en el bosque.
Después de esta bonita
experiencia, continuamos por la Raya Real hasta Palacio del Rey para
intentar encontrar la segunda de las especies más famosas de Doñana: el
Águila Imperial. Y lo hicimos; posada sobre un poste eléctrico,
no lejos de su nido. Fue un avistamiento perfecto bajo la ideal luz de
la mañana. Muy buena suerte hasta entonces.
Entonces volvimos atrás,
de nuevo al Parque Nacional para atravesar los Alcornocales de Matasgordas
donde nos tropezamos con los dos primeros Milanos Negros de la
temporada planeando sobre el borde de la marisma. Una pareja de Milanos
Reales y otra de Ratoneros jugaban a cortejarse en las alturas no lejos
de ellos. Todo el mundo se está preparando para la temporada de
reproducción.
Dejamos atrás los bosques
y nos adentramos en las marismas. En Veta Zorrera encontramos, para la
alegría de Derrick and Helga, 2 pares de Críalos. Estos se
encuentran entre los primeros migradores en volver de África. Tres
semanas antes yo había contado hasta 13
de ellos en este mismo lugar, hoy sólo pudimos contar estos cuatro,
manteniendo ocupadas a las Urracas de la zona, así que la mayoría de
ellos ya habían pasado por aquí este año.
Estos días las cosas
están cambiando muy rápidamente, de manera que se pueden ver las
primeras Águilas Calzadas volando hacia el norte desde el
continente cercano y las primeras Bisbitas Comunes y Lavanderas Blancas
también moviéndose hacia el norte para volver a sus zonas reproductoras
en alguna parte del norte de Europa.
El día de ayer fue gris, frío y lluvioso y pude ver varios miles de
Ánsares repartidos por toda la marisma; hoy fue un precioso día
primaveral y nos costó encontrar unos 30 de ellos y sólo 6 Grullas
en el Caño Guadiamar.
Sobre el puente del Caño
paré el coche para mirar los grupos de Fochas que se alejaban de
nosotros y encontramos otra de las especies en la lista de mis clientes:
la escasa Focha Cornuda,
mostrando unas claros y brillantes bolitas rojizas sobre la frente.
Pronto estarán anidando entre las masas de Castañuela. Justo antes de
encender el motor de nuevo, encontramos otro par de interesantes
especies compartiendo el mismo rincón entre los carrizos: un macho de
Escribano Palustre y otro de Pechiazul picando diminutos
insectos sobre la superficie del agua y de las ramas de un Taraje
cercano. Ya lucían sus mejores colores antes de emprender su viaje hacia
el norte. Una Lavandera Boyera, la primera de la temporada para
mi, se les unió. Todo se mueve estos días.
Tomamos un descanso en el
Centro de Visitantes de José
Antonio Valverde y, mientras tomábamos un taza de café, pudimos
disfrutar de varios Moritos volando sobre la laguna, como si ya
estuvieran escogiendo el mejor lugar para sus nidos, que pronto
empezarán a construir entre las eneas del lucio. Una pareja de Flamencos
jugaban a sus juegos privados justo en frente nuestra detrás del
ventanal y otra de Calamones nos mostraron sus mejores colores.
Un bando de unas 50 Espátulas pasó volando y un Halcón
Peregrino atravesó nuestro campo visual durante un par de segundos.
Las Golondrinas y los Aviones Zapadores danzaban en el
aire con estilo.
Antes de volver a El
Rocío decidí ir a echar un vistazo a lo largo del Caño Guadiamar,
y fue una buena idea porque allí encontramos a 3 Garcetas Grande
mezcladas con Garcetas Comunes; un Águila Calzada planeó sobre
nuestras cabezas y un Alimoche lo hizo sobre los campos justo en
frente nuestra.
Helga nunca había visto
un Esmerejón antes de que yo le explicará que era un poco tarde
para verlos en la zona, la mayoría ya habían emprendido su viaje hacia
el norte, pero el día todavía guardaba alguna sorpresa más para ella. De
repente nos encontramos con una hembra de Esmerejón sentada sobre
uno de los postes de la vaya delante nuestra. Yo intenté tomar una foto
suya, pero no dejó de alejarse una y otra vez con cada intento que yo
hacía. Habrá que esperar al invierno que viene para intentarlo de nuevo.
Me encantan estos días de
finales de Febrero.
ENERO - 27
La Primavera está de camino
Las primeras
Golondrinas
ya se dejan ver en los cielos de Doñana, y eso no significa otra cosa
que la primavera esta de camino. O quizás que lo del cambio climático es
verdad? Bueno, para ser fiel a la realidad, llegan todos los años por
estas fechas, así que no es para alarmarse. Pronto los cielos se
llenarán con Golondrinas, Aviones y Vencejos, Abejarucos, Milanos
Negros, Canasteras y muchos otros llegados de vuelta de África.
Sin embargo, este año se
han visto Críalos más temprano que nunca antes, el 7 de Diciembre vimos
los primeros a la entrada de la marisma del Parque Nacional. Pero sigo
pensando que no es para preocuparse.
La mayoría de las
Grullas parecen habernos dejado para buscar su alimento en alguna
otra parte o para empezar su migración de vuelta a las estepas del
norte. Sin embargo la mayoría de los Gansos siguen con nosotros,
pastando en la inmensidad de la marisma.
Estos días, estamos
teniendo una buena cantidad de la tan necesaria lluvia. Mientras escribo
esto, el agua corre por las calles del Rocío, como si fueran ríos. Toda
ese agua irá a parar a las marismas cercanas.
El Miércoles pasado fue
uno de esos días especiales cuando se tiene la oportunidad de observar a
dos de las joyas de Doñana: el Águila Imperial y el Lince Ibérico. Por
la mañana temprano nos encontramos a un lince sentado en el medio del
camino, mirándonos relajadamente mientras salíamos del todotereno y
montábamos el telescopio. Después de varios minutos se irguió y,
moviéndose lentamente, desapareció detrás de un lentisco. Nos dio tiempo
de sobra para ver que llevaba un collar con un transmisor con el código
blanco y verde de Arrayán, un macho de 3 años no habitual en la zona.
Fue una experiencia inolvidable para John y Robert, que me acompañaban
ese día.
Poco después nos
dirigimos a la zona de los arrozales donde una pareja de Águilas
Imperiales anidó por primera vez la primavera pasada. Este año han
vuelto al nido y están preparándose para comenzar la tarea de nuevo. No
era la hora más apropiada, mediodía, cuando suelen estar de caza, pero
allí estaban las dos, posadas en sus árboles habituales, mostrando sus
blancos hombros bajo la blanda luz del invierno. Mientras las
observábamos un bando de Cigüeñas Blancas, recién llegadas de África,
descendían sobre un campo de arroz cercano. Más tarde nos acercaríamos a
contemplar algunos de sus congéneres que ya preparan sus nidos en la
cercana colonia de la Dehesa de Abajo, una de las más grandes de España.
Varias Cigüeñas Negras también estaban a la vista en los campos de
alrededor.
Fue una estupenda
experiencia para mi pareja de acompañantes. Si les apetece este tipo de
vivencias en la naturaleza, les invito a unirse a mi en una de mis
excursiones por los bosque y marismas de Doñana.
2006 - ENERO - 2
Les deseamos que en 2006
disfruten plenamente de la naturaleza de nuevo.
Esta última semana del
año 2005 nos ha traído muy buenas jornadas disfrutando de la naturaleza
de Doñana.
Las Marismas de Odiel,
junto a la ciudad de Huelva, está en su mejor época, el invierno,
cuando multitud de especies de aves acuáticas la visitan. El Alca,
Águila Pescadora, Espátula, Flamenco, Vuelvepiedras, Chorlito Gris,
Avoceta, Gaviota de Audouin, Pagaza Piquirroja y Alcaudón Real, son
algunas de las especies habituales.
Las Lagunas de El Portil
y de Las Madres merecen también una visita por las buenas posibilidades
de encontrar especies como Porrón Pardo, Malvasía o Focha Cornuda.
Una pareja de los primeros y una joven Focha Cornuda con el collar
número 012 se nos mostraron en la última visita.
El Brazo del Este
también ofrece buenas perspectivas en esta época del Año. Es uno de
los refugios habituales para cientos de Calamones, Martinetes,
Moritos, Espátulas y una gran variedad de limícolas. También es
uno de los lugares apropiados para buscar la escasa Cerceta Pardilla
y la elegante Cigüeña Negra. Nuestra visita de esta semana nos
sorprendió con una inesperada Águila Pescadora.
Los arrozales de la
margen derecha del Guadalquivir también tienen mucho que ofrecer al
amante de la naturaleza. Enormes bandos de limícolas y grandes grupos
de Espátulas. Flamencos, Moritos y Cigüeñas. Nuestra visita nos
regalo con una inesperada Águila Pescadora y con la noticia de
que la pareja de Águila Imperial parece que vuelven a tomar el
nuevo nido estrenado la pasada primavera.
En las marismas
transformadas de la periferia del Parque Nacional es posible observar
varias decenas de miles de Ánsar Común y varios miles de Grullas
alimentándose en los campos de cereales. El Elanio Azul
continua dejándose ver con cierta facilidad en la zona. Las ultimas
horas del día son las mejores para buscar al Alcaraván, que en
esta época se asocia en grupos de mas de cien individuos.
Los Lucios de El Lobo y
Cerrado Garrido ofrecen una alta concentración de aves acuáticas y son
un buen lugar para esperar la aparición del Halcón Peregrino. Y
los bandos de Ganga Común continúan sobrevolando las Marismas de
Hinojos.
DICIEMBRE - 19
Limícolas en los arrozales
Sólo un par de cosas
para mantenerles actualizados.
Merece la pena un paseo
por los arrozales de Isla Mayor donde decenas de miles de limícolas de
diversas especies y otras aves se reparten por los campos inundados.
Allí nos regalan con un bonito espectáculo de danzas aéreas
perfectamente ensayadas. Serían necesarios varios días para explorar
las 35.000 has de arrozales de las Marismas del Guadalquivir y alguien
que conociera la complicada red de caminos que la atraviesan.
50.000 Gansos se esparcen
por la Finca de Los Caracoles y varios miles de Grullas se pueden
encontrar en algún punto de los campos de cereales al norte, en los
arrozales de Cantarita o a lo largo de Entremuros.
DICIEMBRE - 9
Seco y despejado
La Madre de las Marismas
ofrece un inmejorable espectáculo con la luz suave de la mañana.
Bandadas de Flamencos y Gansos dormitan en las aguas someras o pastan en
sus orillas. Grandes bandos de diversas especies de patos y limícolas
se esparcen por toda su extensión. En la lejanía, en la orilla opuesta,
no es difícil divisar pequeños grupos de Ciervos y Gamos volviendo a
buscar la seguridad del matorral conforme se eleva el sol. Y los Aguiluchos Laguneros y Milanos surcan los cielos en busca de alguna
presa despistada.
Los pinares de Coto del
Rey tiene un aspecto idílico con su recientemente adquirida alfombra
verde brillante de hierba y los ciervos, gamos, jabalíes, caballos y
vacas que lo habitan recuperan su buen aspecto. Grandes bandadas de
Averías
y Chorlitos Dorados comparten los prados en torno a Palacio del
Rey. Reyezuelos, Agateadores, Herrerillos Capuchinos y los primeros
Picogordos se dejan ver en los pinares y alcornocales.
Las marismas también
ofrecen bastante verde para alimentar a los miles de gansos y grullas
que se esparcen por ella en interminables bandadas. Los Milanos Reales y
Buzardos Ratoneros sobrevuelan los bosques y llanuras, mientras que los
Esmerejones y Aguiluchos Pálidos cazan a ras del suelo. En las lagunas
en torno al Centro de Visitantes de José A. Valverde podemos ver a el
Aguilucho Lagunero al acecho de algún pato despistado y los Flamencos
se alimentan en sus someras aguas a escasos metros de los miradores. Los
Patos Cuchara se arremolinan en ruedas giratorias en torno a alguna
acumulación de alimento y los Calamones continúan con su incansable
labor de arrancar y comer la base tierna de los tallos de enea.
Un poco más al Este, el
Lucio de El Lobo también nos ofrece un grandioso espectáculo de vida
silvestre. Agujas y Avocetas, Cigüeñuelas y Flamencos, Gansos y Grullas
llenan de color y sonidos la marisma.
OCTUBRE
- 25
Las Grullas están de vuelta
El clima todavía se
mantiene templado así que las aves del norte están tomándose su
tiempo para continuar su viaje hacia el sur, pero los primeros Gansos y
Grullas ya están con nosotros.
Los primeros
Quitameriendas (una especie de Croccus) le dan un bonito tono violeta a
los pinares. Mariposas y Libélulas intentan ponerse al día con sus
tareas reproductivas aprovechando la mejora de las condiciones con la
lluvia.
Las escasas diferencias
de altura entre las diferentes zonas de la marisma se está haciendo
patente estos días. Las zonas más altas, cuya concentración en sal es
menor que las zonas mas bajas, se están cubriendo de un brillante manto
verde de pequeñas gramíneas y eso hace que destaquen fácilmente de
los alrededores, que conservan el grisáceo color estival de la arcilla
desnuda.
Los Colirrojos Reales están
sustituyendo a las Collalbas en nuestros campos abiertos y algunos
Colirrojos Tizones ya se mueven por los patios y azoteas de El
Rocío a la búsqueda de un buen rincón para pasar el invierno.
Las Avefrías y Flamencos
aumentan sus números en los arrozales y especies como la Garcilla
Cangrejera o el Avetoro están volviendo a nuestras marismas.
Todavía alguna Águila
Culebrera y Águila Pescadora surca nuestros cielos, mientras que los
Buzardos Ratoneros, Milanos Reales y Esmerejones aumentan su
número.
OCTUBRE
- 18
¡ Por fin las lluvias !
Después de un año 2004
extremadamente seco y frío en el que toda la fauna y flora del parque
sin excepción se vio muy afectada, por fin recibimos las primeras
lluvias en la zona para aliviar un poco la situación. El agua recibida
no ha sido suficiente en absoluto para llenar las marismas, pero al
menos la temporada comienza como debiera con estas primeras lluvias
otoñales a su debido tiempo.
Los prados, los bosques,
los bordes de los caminos y la marisma comienza a tornarse verde de
nuevo. Las primeras flores, Mandrágora y algunos pequeños Narcisos
silvestres, comienzan a cubrir algunos campos.
Los Gamos están en plena
época de celo, por lo que se los ve con mas facilidad. Los Ciervos
también se dejan ver con facilidad entre los arbustos y los Jabalíes
se dejan ver ocasionalmente con los pequeños de la primavera pasada.
Las aves continúan su
migración estacional hacia África. Algunas especies de pequeños
pájaros como las Collalbas Grises, Tarabillas Norteñas, Colirrojos
Comunes, Papamoscas Grises y Mosquiteros Musicales, y algunas rapaces
como el Halcón Abejero o los Gavilanes se dejan ver con cierta
facilidad en las marismas y pinares.
En los arrozales se
arremolinan miles y miles de Gaviotas, Garzas, Garcetas y Cigüeñas
para aprovechar la abundante comida disponible en ellos durante la
cosecha. Moritos y Flamencos también han vuelto a la zona.
Las bandadas de patos
provenientes del norte de Europa comienzan a surcar los cielos.
Cercetas, Patos Cuchara, Rabudos, Frisos, Ánades Reales y Patos
Colorados aumentan su número rápidamente. Cigüeñuelas, Agujas,
Archibebes, Andarríos y otros limícolas también se van haciendo más
y más numerosos. Los primeros gansos también se dejan oír
sobrevolando los cielos de Doñana: estamos en Otoño.
En definitiva, Doñana vuelve a la vida después del letargo estival.
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