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Flooded marshes with clouds

Doñana en marzo

Por José Antonio Sánchez Iglesias

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Bosques y marismas explotan en una preciosa sinfonía de color a la par que las temperaturas comienzan a subir. Si el invierno nos trajo suficientes lluvias, las marismas lucen con esplendor. El verde de la castañuela que la tapiza se empieza a decorar con grandes tapices blancos compuestos por las pequeñas flores flotantes de los ranúnculos acuáticos. Las flores también blancas de la manzanilla cubren grandes extensiones de los almajales y los bordes de los caminos. Grandes bandos de patos y limícolas vuelan en la lejanía, preparando su marcha. En esta época del año nos visitan enormes grupos de miles de flamencos, ofreciéndonos un maravilloso espectáculo de color con sus danzas de cortejo y más adelante sus cópulas. A veces se reparten en grupos por toda la gran extensión húmeda mientras se alimentan, otras veces se agrupan en bandos compactos para descansar.

Bando de flamencos con caballos y El Rocio de fondo

Bando de flamencos con caballos y El Rocio de fondo

Las especies que han pasado el invierno con nosotros entran en la fase principal de su migración de vuelta al norte. Los ánsares y grullas que no se han ido todavía lo hacen ahora, lo mismo ocurre con los grandes bandos de chorlitos dorados, agujas, avefrías y otros limícolas. Nos dejan las últimas cigüeñas negras. Los milanos reales comienzan a escasear, disminuyendo también los números de otras rapaces como el aguilucho lagunero, el halcón peregrino, el buzardo ratonero, el aguilucho pálido y el esmerejón. Las lavanderas blancas y los bisbitas comunes, que han poblado las marismas en abundancia durante el invierno, también comienzan a escasear. Las terreras comunes de vuelta de África van llenando el hueco dejado gradualmente.

 

Se comienzan a ver en la primera mitad del mes, dependiendo de las condiciones para el paso de las aves en el Estrecho de Gibraltar, las primeras águilas calzadas, águilas culebreras y águilas pescadoras. Otras especies en paso como la cerceta carretona, la collalba gris, el colirrojo real, la tarabilla norteña, el mosquitero musical o el carricerín común, que canta activamente escondido en los almajos de la marisma, son avistamientos habituales. Las currucas carrasqueñas también comienzan a entrar ahora.

 

También llegan con el mes las primeras garzas imperiales y garcillas cangrejeras. En años buenos de agua, no es raro poder observar con cierta asiduidad a especies como el porrón pardo, la focha moruna y la malvasía en lugares de aguas profundas como el Caño Guadiamar. Somormujos lavancos, zampullines chicos, zampullines cuellinegros, fochas, gallinetas, porrones comunes, patos colorados, ánades reales, patos cucharas, y algunas cercetas comunes y ánades frisos se cortejan en las aguas despejadas y comienzan sus tareas reproductivas. Los calamones comienzan a hacerse más difíciles de ver conforme las plantas acuáticas aumentan en densidad y altura, aunque no dejan de oírse los graznidos y lamentos de sus disputas y cortejos. Los primeros pollos de focha común ya son alimentados por sus padres.

Caño Guadiamar en primavera

Caño Guadiamar en primavera

La colonia de cría de ardeidos del Centro de Visitantes de José Antonio Valverde se va poblando lentamente con la llegada de los primeros bandos de moritos y garcetas, que comienzan a escoger sitio entre las eneas y tarajes. Las ranas cantan felices por todas partes.

Enormes bandos de golondrina común, golondrina dáurica, avión común y avión zapador continúan pasando por Doñana en su viaje hacia zonas norteñas. Los vencejos pálidos también lo hacen, aunque a mayor altura. Los críalos son todavía relativamente fáciles de ver tomando el sol posados en algún arbusto de la vera.

 

En los bosques, las currucas capirotadas preparan su partida, pero cantan activamente desde sus escondites en los arbustos, llenando los pinares de sonidos melódicos. Los zorzales comunes hacen lo propio desde sus posaderos en los fresnos y acebuches. Los números de colirrojos tizones, petirrojos y mosquiteros comunes disminuyen gradualmente conforme avanza el mes. Verdecillos, verderones, jilgueros, agateadores comunes, pinzones, chochines, currucas cabecinegras, carboneros, herrerillos comunes, herrerillos capuchinos, mitos, mirlos y rabilargos, todos contribuyen a componer las grandes sinfonías de sonidos del bosque en primavera. Llegan los primeros alcaudones comunes, que escogerán los mejores territorios de cría antes de que la competencia aumente. Hacia finales del mes comienzan a escucharse los mejores cantos de nuestro bosque, los de los primeros ruiseñores recién llegados de sus retiros invernales; también se oyen los primeros cantos aflautados de los primeros abejarucos volando sobre nuestros cielos y los primeros cantos del cuco.

 

Las flores de las orquídeas, lirios, narcisos blancos (narcissus papyracesus) y amarillos (narcissus bulbocodium), campanillas de primavera (acys trichophylla), chupamieles (cerinthe gymnandra), lenguas de vaca (anchusa azurea), geranios silvestres, rabanillos (raphanum raphanistrum) y otras flores de herbáceas, decoran sotobosques y prados. Entre nuestros matorrales, son las flores del jaguarzo amarillo (halimium calycinum) las primeras en acompañar a las de nuestros tojos (ulex parviflorus), que han florecido durante todo el invierno, seguidas por las del jaguarzo morisco (cistus salviifolius), el escobon (cytisus grandiflorus), la lavanda y otras conforme avanza el mes. Los perales silvestres también decoran ahora de blanco el dominante verde de los alcornocales. Especies endémicas como la linaria tursica o tan atractivas como la pinguicula lusitanica comienzan su floración también en marzo.

Las perdices se mueven ahora en parejas a lo largo del borde del bosque. Los primeros rastros de serpientes zigzaguean en los caminos arenosos y las primeras trampas de hormiga león decoran sus márgenes. Los ciervos pierden sus cuernas y los milanos negros invaden los bosques y se muestran muy activos en sus tareas reproductivas. El número de mariposas aumentan conforme el mes avanza. Pequeñas blanquiverdosas, mariposas de la col y colias, vanesas de los cardos, macaones y mariposas arlequín pululan por bordes de caminos, bosques y prados. Las primeras libélulas también hacen su aparición.

Lince ibérico llevando un conejo en la boca

Lince ibérico llevando un conejo en la boca

Los primeros cachorros de lince ibérico nacen en viejos troncos huecos de alcornoque o en el interior de un lentisco en algún lugar apartado del bosque. Cigüeñas y águilas imperiales están ahora empollando sus huevos.

El tiempo en esta época del año es muy variable, así que si vistáis Doñana en marzo podréis encontraros con un maravilloso, soleado y cálido día primaveral, o con un ventoso, lluvioso y desapacible día invernal, así que deberías consultar la previsión meteorológica antes de venir. En cualquier caso, Doñana no os defraudará y os ofrecerá preciosos paisajes y buenos avistamientos de fauna.

About José Antonio Sánchez Iglesias

José Antonio Sánchez se licenció en Biología por la Universidad de Sevilla en 1985. Más tarde, durante varios años, se dedicó a organizar y guiar rutas de senderismo y naturaleza ...

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